Lo esencial
- Un road trip de un mes por los míticos paisajes del Oeste americano.
- Un itinerario que atraviesa Colorado, Wyoming e incluye el monte Rushmore.
- Una experiencia vivida en autocaravana familiar por Laurent Ournac, su esposa y sus dos hijos.
Un viaje lejos de los hoteles de gran lujo
Laurent Ournac, una de las figuras más destacadas del panorama audiovisual francés, ha elegido para este verano de 2026 un descanso estival singular, lejos de las piscinas infinitas y del servicio de habitaciones de los hoteles de gran lujo internacionales. A sus 46 años, el actor se ha embarcado en un periplo de varios miles de kilómetros a través de Estados Unidos, cambiando los carritos de golf de sus platós de rodaje por una imponente autocaravana familiar. Acompañado por su esposa Ludivine y sus hijos, Capucine y Léon, el intérprete explora los imponentes paisajes del Oeste americano, priorizando la libertad de una casa con ruedas frente al confort estático de la hotelería tradicional.
La elección de un viaje itinerante en una casa sobre ruedas
La autonomía de una autocaravana
Para esta travesía transatlántica, Laurent Ournac ha llevado a cabo un cambio radical en su filosofía de viaje. Si bien el hotel constituía antes su primer reflejo, ahora confiesa una marcada preferencia por la autonomía total que ofrece la autocaravana, especialmente adaptada a las dimensiones del continente norteamericano. Este medio de transporte le permite sumergirse en contacto directo con la naturaleza, al tiempo que conserva un refugio doméstico móvil. No se trata, sin embargo, de un nomadismo improvisado: en Estados Unidos, la logística sigue siendo rigurosa, especialmente para las pernoctaciones en los parques nacionales, donde las parcelas requieren reserva previa.
Una inmersión en el corazón de los parques nacionales
Denver, puerta de entrada a la aventura
El viaje comenzó en Denver, Colorado, punto de partida estratégico para aclimatarse al desfase horario antes de adentrarse en las tierras salvajes. El itinerario, concebido como un fresco de la América de postal, lleva a la familia hacia parajes naturales de excepción. Los picos escarpados y los fenómenos geotérmicos de Yellowstone, en Wyoming, constituyen los pilares de esta aventura. Entre los encuentros fortuitos con bisontes y el imaginario de los vaqueros con botas camperas, Laurent Ournac busca reencontrarse con una forma de simplicidad pura. El programa prevé asimismo una etapa en el monte Rushmore, consolidando este deseo de recorrer los símbolos históricos y geológicos del país.
El equilibrio entre aventura y entretenimiento familiar
Viajar con niños: desafíos y alegrías
Mantener el entusiasmo de dos niños pequeños durante un viaje de larga duración exige cierta ingeniosidad táctica. El actor reconoce utilizar un método de negociación eficaz para dar ritmo a los días: la alternancia entre naturaleza salvaje y parques de atracciones. Esta estrategia permite motivar a los más pequeños antes de emprender senderos en los parques nacionales. Los placeres sencillos, como un desayuno de pancakes con jarabe de arce en el escenario de un road trip mítico, contribuyen a la cohesión del grupo. Cada etapa se convierte así en un compromiso armonioso entre las aspiraciones de los padres y las necesidades de ocio de los niños.
Una búsqueda de transmisión y cercanía
Más allá del aspecto turístico, este viaje cobra una dimensión más íntima para el actor, para quien la relación con la familia sigue siendo la prioridad absoluta tras haberse sometido a una intervención quirúrgica compleja. Recorrer las carreteras americanas se convierte en una ocasión privilegiada para distanciarse de su imagen pública y asumir plenamente su papel de padre. En este entorno donde vuelve a ser un viajero anónimo, Laurent Ournac se concentra en lo esencial: la creación de recuerdos duraderos con sus seres queridos. Este paréntesis estival atestigua un deseo de transmisión, mostrando a sus hijos la riqueza de la naturaleza y la importancia de la curiosidad geográfica.


